La fragmentación como efecto cultural del capitalismo tardío
La fragmentación como efecto cultural del capitalismo tardío Gente en el metro a última hora de la tarde Pequeños y dispersos como mantequilla para untar. Ese sería uno de los efectos culturales más singulares del capitalismo tardío. Que la forma mercancía lo cubra todo con sus abstracciones nos hace sentirnos extraños, angustiados, con falta de agencia sobre el porvenir cotidiano. La televisión (y para muches la realidad misma) nos escupe hacia guerras imperialistas, persecuciones al proletariado migrante, fronteras militarizadas, auge del irracionalismo y una falta de conciencia de clase que abruma. Las imágenes nos bombardean desde el ciberespacio. El ciberpunk se ha convertido en nuestro nuevo paisaje: drones, robots, IA, magnates fascistas y un nihilismo envuelto en el neón de la desesperanza que trae consigo la despolitización más desesperante. Quizá, cuando hablamos de la fragmentación del sujeto, tan solo pretendemos describir cómo el capital nos estira cada átomo de la piel, i...