La sociología medioambiental: resumen de sus principales teorías y debates


La sociedad y la naturaleza de manera respetuosa y sostenible

La manera que tenemos de repensar nuestro mundo se ha visto condicionada por la dualidad naturaleza/sociedad. La separación de estas dos esferas ha sido una característica fundamental de la modernidad y su ciencia. 

De esta forma, la concepción clásica presenta por un lado las ciencias de la naturaleza y por otro las ciencias humanas. Sin embargo, la Sociología o la Antropología entre otras ciencias se centran en tender puentes frente a estos dos tipos de paradigmas.  En concreto, la Sociología del Medioambiente es la rama sociológica que pretender entender la interacción entre lo físico y lo humano.

De esta manera, para analizar la Sociología Medioambiental debemos comprender el concepto de medioambiente. Por su parte, el concepto de medioambiente es una construcción social, pero una construcción social de origen biofísico. Es decir, incluye elementos como la vegetación, el agua, el aire y en definitiva, el espacio en el que vivimos. No obstante, no se debe olvidar que este espacio es un “espacio vivido” por nosotros mismos y nuestras comunidades. Por tanto, reinterpretado y comprendido a través de la cultura y la sociedad. Asimismo, el medioambiente es la interrelación del medio biofísico (ecosistema natural) y el medio social (sociedad y cultura), siendo el ecosistema natural una influencia directa sobre las sociedades que lo habitan y, al contrario, siendo el medio social a la vez un producto y un constructor de este medio biofísico.

De esta forma, ni la naturaleza ni el medioambiente deben ser un objeto de estudio exclusivo de las ciencias naturales o las ciencias sociales. Por una parte, las ciencias naturales no pueden responder la dimensión cultural y social que compone el medioambiente. Por otro lado, las ciencias sociales se encuentran con la problemática inversa, al no poder abordar los fenómenos medioambientales desde un plano biofísico.

La Sociología y el Medioambiente: diferentes paradigmas


Así pues, la Sociología del Medioambiente estudia la relación entre la sociedad y la naturaleza. Es decir, pone en un contexto sociológico los problemas ambientales. A continuación, observaremos los diferentes paradigmas que han caracterizado la ciencia de la Sociología Ambiental y que nos ayudarán a entender la evolución del estudio del medioambiente en esta disciplina:


El paradigma del Excepcionalismo Humano

La humanidad vs naturaleza, una batalla sin sentido

Podemos situar esta visión en los años 70 con el surgimiento de la Sociología del Medioambiente como disciplina en Estados Unidos. La publicación de los sociólogos Catton y Dunlapp en 1978 “EvironmentalSociology: a New Paradigm” presenta un punto de inflexión y el surgimiento del “Paradigma del Excepcionalismo Humano”

A través de este concepto los autores apuntan a la visión occidental como punto de vista hegemónico, el cual, gira entorno a la idea de que los seres humanos no estamos sometidos a las pautas que marca la naturaleza. Esta concepción antiecológica debe ser comprendida en un contexto donde la industrialización y el progreso económico/social del último siglo habían ayudado a conformar una cosmovisión errónea que distanciaba a la humanidad del plano natural (sometido supuestamente por la tecnología).


El Nuevo Paradigma Ecológico

Cattón y Dunlapp argumentaban la necesidad de construir un nuevo paradigma que corrigiera “El paradigma del "Excepcionalismo Humano”. Para ellos, a la humanidad se le debería considerar como una especie más que forma parte  del ecosistema terrestre (pero con cualidades especiales). El Nuevo “Paradigma Ecológico” debería cumplir con cuatro características:

1.   -Los seres humanos tienen características excepcionales como la tecnología o la cultura. No obstante, no dejan de formar parte del ecosistema y son una más entre la gran variedad de especies que conforman el planeta.

2.   -Los factores humanos no sólo están influidos por el ámbito social y cultural sino también por factores biofísicos relacionados con su entorno.

3.   -El medioambiente biofísico supone limitaciones reales e insuperables para la humanidad.

4.  -Aunque la tecnología e invenciones de la humanidad pueden generar la ilusión de controlar el medio físico las leyes ecológicas no pueden ser revocadas, y las acciones que no las contemplen nos llevarán a problemáticas ambientales muy graves.


Las teorías Biocéntricas


Dibujo de la entidad Gaia

Las teorías sociales Biocéntricas giran en torno a la crítica del  antropocentrismo (el hombre como centro de todas las cosas y fin absoluto de la creación).

Estas conceptualizaciones ya no tratan de presentar al hombre y la naturaleza como iguales, directamente reconocen la subordinación del hombre hacia la naturaleza. Un ejemplo bastante conocido perteneciente a estas teorías sería la hipótesis Gaia, la cual, entiende la biosfera como un organismo capaz de autorregularse y recuperarse de posibles daños. Desde esta hipótesis la tierra es comparable a los cuerpos biológicos de los animales, y, aunque los mecanismos son diferentes a los que ocurren dentro de los cuerpos biológicos la reacción y el cometido es el mismo, en este caso, garantizar la continuidad de la vida.  Por tanto, la perpetuación de la vida humana no tiene que estar ligada directamente a la continuidad de la vida en la tierra.

Esta noción fetichiza la imagen de naturaleza. Además, no da importancia a las relaciones sociales y a la interrelación entre la sociedad y el mundo natural. Sin embargo, vale la pena nombrarla ya que algunos de sus planteamientos han dado lugar a debates importantes dentro de la ecología.

Teorías más conocidas dentro de la Sociología del Medioambiente


Ecología profunda:

La ecología profunda entra dentro de los principales paradigmas que debemos nombrar. Acuñada y planteada por primera vez en 1973 por Arne Naess, considera a las sociedades humanas como una parte más del entorno natural y propone cambios en los campos políticos, culturales y socioeconómicos para garantizar una convivencia entre la humanidad y los ecosistemas donde vivimos.

En respuesta a los planteamientos de la Ecología profunda se desarrollan disciplinas como la Ecología Social o el Ecofeminismo:


Ecología social:

Ecología social


En primer lugar, la Ecología social plantea la necesidad de hacer análisis críticos y lo más completos posibles sobre nuestra relación con el medio natural. La Ecología social entiende que existe una relación muy cercana entre la naturaleza y la sociedad, siendo la primera una condición comparable en las sociedades a la tecnología, la organización del trabajo, el lenguaje o el pensamiento. Por tanto, los ecosistemas específicos conformarán formas específicas de sociedades adaptadas a ellos.

Un dato importante a destacar es que la Ecología social rechaza el antropocentrismo y el biocentrismo. Esto es debido a que rechaza todo tipo de centralidad, ya sea entorno a la naturaleza o la sociedad. Además, esta visión considera los logros de la especie humana como inherentemente humanos y, por tanto, los avances sociales, científicos, intelectuales, comunicativos… pueden ser reconducidos de forma consciente a una mejora del medio biofísico (proteger la biodiversidad, disminuir daños, reducir el impacto de los cambios sociales, etc.) En definitiva, la Ecología social entiende que no se pueden separar las formas y tipos de relaciones sociales de la manera que nos relacionamos con la naturaleza.


Modernización Ecológica:

La modernización ecológica se nos plantea como un proceso de cambio social y también de política medioambiental, plantea un equilibrio que busca la racionalidad económica en pro de la sostenibilidad a través de un proceso de ecologización de la economía. Una propuesta ambiental que parece que cobra fuerza cada vez más en las sociedades occidentales.

Sin embargo, esta propuesta ligada el denominado “capitalismo verde” no tiene en cuenta que sus soluciones son únicamente viables en países industrializados, dejando de lado los países menos avanzados tecnológicamente.


Ecofeminismo
Ecofeminismo

    Dentro del ecofeminismo se agrupan corrientes muy diversas, pero en general, se usa este término entorno a los temas de género en las teorías medioambientales. Estas teorías se han desarrollado a través de varios movimientos sociales como el feminista, pacifista y ecologista. Resumiendo, este paradigma destaca tres argumentos principales:

Señala la relación entre el patriarcado como sistema de dominación y explotación y el propio sometimiento y maltrato de la naturaleza por parte de la sociedad.

Por otra parte, denuncia la asociación que realiza el patriarcado entre la figura de mujer y naturaleza. Las representantes esencialistas argumentan que el cuerpo biológico de la mujer (gestar y crear vida), genera que estén en una posición más próxima a la naturaleza, lo que causa que el patriarcado y el género masculino ligado a la noción de cultura produzcan una asociación entre naturaleza-mujer. De esta forma, al tener la cultura la capacidad de modificar la naturaleza es considerada como superior, predominando el binomio hombre-cultura frente al de mujer-naturaleza.

Al considerar un origen común sobre la explotación de la naturaleza y la mujer, se considera también a la mujer en una situación privilegiada para hacer frente a la dominación.

(Existen otras teorizaciones  importantes como La Sociedad del Desperdicio, La Sociedad del Riesgo o la Teoría del Sistema Mundial que os podrían interesar)


Las teorías ecologistas como paradigmas de acción y mejora

La necesidad de comprender la naturaleza y la sociedad como parte de una relación intrínseca


En la actualidad, con la amenaza ambiental, creciente, estas teorías cobran más vigencia que nunca. Posiblemente, ninguna tiene la solución total a nuestros problemas, pero sus planteamientos nos abren caminos de reflexión y acción para afrontar el cambio climático, la degradación de ecosistemas, la generación desbordante de residuos, la deforestación, la extinción masiva de especies y la reducción de biodiversidad. Además, las tesituras globales en la actualidad nos han demostrado uno de los preceptos más básicos de las teorías expuestas, y es la necesidad de comprender la naturaleza y la sociedad como partes de una relación intrínseca.

De este modo, queda demostrado que las características del medio físico nos influyen como sociedad y, al revés, nuestra forma de organizarnos socialmente influye al medioambiente. El sistema capitalista actual es claramente nocivo en cuanto a esta relación (que debería ser de respeto) y que se basa en la explotación, una explotación que se reproduce desde la dominación de clases a la dominación de la naturaleza. 

De tal forma, para mejorar nuestra relación con la naturaleza y afrontar los grandes retos climáticos venideros deberemos ser una sociedad más inclusiva, igualitaria y tolerante, tendremos que mejorar nuestras relaciones sociales haciéndolas más justas y conscientes de su entorno. Es decir, tendremos que presentar más consideración frente a nuestros propios congéneres y frente a los ecosistemas que habitamos, en conclusión, ser más justos con los que compartimos un hogar.


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