Las empresas multinacionales y su influencia en la política internacional.

En los últimos cien años, mientras ha ido avanzando el capitalismo global y los Estados-nación han cedido parte de su soberanía en cuanto a las decisiones socioeconómicas, las empresas transnacionales han logrado ir consolidando y ampliando su creciente dominio sobre la vida en el planeta. En este artículo realizaremos una breve reflexión sobre la figura de las empresas multinacionales y su vinculación al sistema capitalista neoliberal.

¿Qué es una empresa transnacional?

Una empresa transnacional o multinacional es aquella empresa que está constituida por una sociedad matriz creada conforme a la legislación del país en que se encuentra instalada, que se implanta a su vez en otros países mediante inversión extranjera directa, sin crear empresas locales o mediante filiales de acuerdo a las leyes del país de destino. Así pues, aunque tenga la apariencia jurídica de una pluralidad de sociedades, se constituye como una unidad económica con un centro de poder y decisión.

El origen de las compañías transnacionales se puede remontar a finales del XIX principios del XX, cuando compañías como General Electric, United Fruit, Ford y Kodak comienzan a extender sus negocios fuera de su país de origen y empiezan a adquirir un papel de extraordinaria relevancia en el concierto internacional. Esta hegemonía se ha reproducido y ampliado, especialmente a partir de los años 60 hasta la actualidad, ya que el avance de los procesos de globalización económica y la expansión a escala planetaria de las políticas neoliberales han servido para construir un entramado político, económico, jurídico y cultural a nivel global, del que las empresas multinacionales han resultado ser las principales beneficiarias.


Poder económico

Para que nos hagamos una idea del poder económico de una multinacional, Wal-Mart maneja un volumen anual de ventas que supera la suma del Producto Interior Bruto de Colombia y Ecuador, mientras la petrolera Shell tiene unos ingresos superiores al PIB de los Emiratos Árabes Unidos. 

El "Informe sobre las investigaciones en el mundo 2000" elaborado por la UNCTAD (Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo) destaca:

Las empresas transnacionales, compuestas por más de 63.000 empresas matrices, con alrededor de 690.000 filiales extranjeras y un conjunto de otras empresas vinculadas a ellas por diferentes arreglos, prácticamente abarcan todos los países y actividades económicas y representan una formidable fuerza en la economía de hoy en día. De este modo, las 100 primeras multinacionales emplean a más de 6 millones de personas y sus ventas en el extranjero son del orden de 2 billones de dólares. Concentrándose sus actividades principalmente en  electrónica, automóviles, petróleo, productos químicos  y productos farmacéuticos.


Poder cultural

Igualmente, las empresas transnacionales poseen una extraordinaria influencia sobre la sociedad en el terreno cultural (publicidad y marketing) para consolidar su poder de persuasión dentro de la sociedad de consumo. Además, nos encontramos con una industria cultural que reproduce los valores capitalistas hegemónicos, los cuales justifican el sistema en el que vivimos y nos hace interiorizar todos aquellos valores de carácter neoliberal, que a su vez participan en la legitimación y normalización de este tipo de organizaciones empresariales.

Poder Jurídico 

Por otro lado, en el plano jurídico observamos como las empresas multinacionales se protegen bajo una tupida red de convenios, tratados y acuerdos que conforman un nuevo Derecho Corporativo Global, la llamada lex mercatoria, con el que las grandes empresas ven como se blindan sus derechos a la vez que no existen contrapesos suficientes ni mecanismos reales para el control de sus impactos sociales, laborales, culturales y ambientales.

Poder político

Las compañías multinacionales disponen de un innegable poder político, son moneda de uso corriente las estrechas relaciones entre gobernantes y empresarios, no hay más que remitirnos a los hechos. Por citar solo algunos casos, los expresidentes González, Aznar, Blair y Schroder han entrado en el directorio de corporaciones como Gas Natural Fenosa, Endesa, JP Morgan Chase y Gazprom. En sentido contrario, Mario Draghi y Mario Monti pasaron de Goldman Sachs a las presidencias del Banco Central Europeo y del gobierno italiano. Además, estas cuotas de poder político se apoyan también en los Lobbies empresariales. Más de 200 transnacionales tienen oficinas administrativas en Bruselas y sólo en el parlamento hay una media de 5 lobbistas por parlamentario, teniendo una gran influencia en la toma de decisiones del parlamento europeo.

CRÍTICAS

La inmensa mayoría de los inversores extranjeros son compañías transnacionales y el 85% de sus inversiones son fusiones o compras de compañías locales. Mientras las transnacionales van ganando acceso a nuevos mercados sin regulación, los negocios locales de menor tamaño se tienen que enfrentar a la amenaza de ser literalmente barridos.

Por otra parte, los trabajadores se encuentran con una mayor presión para aceptar sueldos más bajos y peores condiciones en los contratos.

CONCLUSIONES

La corrupción política es un fenómeno que todos conocemos, pero en el ámbito de las multinacionales se inicia principalmente a través del soborno de estas empresas a los gobiernos mediante las llamadas puertas giratorias y otras presiones como los lobbies.

Los países centrales establecen recomendaciones y reclaman reformas en los estados subdesarrollados a raíz de la corrupción y la falta de transparencia de los gobiernos. A veces parece que los gobernantes de estos países son corruptos por cuestión cultural o casi genética y nadie presta atención al rol de corruptor que tiene las multinacionales de los países desarrollados. De este modo, son objeto de crítica los corruptos pero no los corruptores, es decir , los que inician el acto.

Otras observaciones no menos importantes: 

-Estos procesos generan cada vez más desigualdad y una polarización norte/sud.

-El 75% de las transnacionales provienen de EUA, Japón y Europa Occidental, y el 70 % de las TOP 50 son norteamericanas.

-La Quinta parte de la población más rica disfruta del 68% de las exportaciones mientras que la quinta parte más pobre solo lo hace sobre el 1%.

-De las 60.000 empresas multinacionales que existen, unas 50.000 tienen la matriz en un país desarrollado. En cambio, de 820.000 filiales, solo 100.000 se encuentran ubicadas en los países desarrollados.

En definitiva, este breve análisis nos lleva sobre la necesidad de poner freno a las empresas multinacionales, exigiendo medidas para contrarrestar la gran cuota de poder de estas empresas que tienen influencia en todos los ámbitos de nuestra vida, y, fomentan la desigualdad, la precariedad laboral y la destrucción del medio ambiente.


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Bibliografía:

Juan Hernández Zubizarreta, Erika González y Pedro Ramiro, editores del Diccionario crítico de empresas transnacionales (Icaria, 2012).

Comentarios

  1. Es un derecho existir como sociedad mercantil cualquiera sea el modelo político económico.
    El pecado es el sometimiento global qué les permitió su amplitud.
    Vientos de cambio se asoman, esas posturas tendrán que revertirse, si quieren seguir existiendo compitiendo en un mercado que tiene que permitir el acceso a nuevas sociedades mercantiles.
    Buscar el equilibrio

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  2. Es un derecho existir como sociedad mercantil cualquiera sea el modelo político económico.
    El pecado es el sometimiento global qué les permitió su amplitud.
    Vientos de cambio se asoman, esas posturas tendrán que revertirse, si quieren seguir existiendo compitiendo en un mercado que tiene que permitir el acceso a nuevas sociedades mercantiles.
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