La Amistad desde las Ciencias Sociales


ANTROPOLOGÍA SOCIAL




Las ciencias sociales estudian las relaciones entre los diferentes individuos que conviven dentro de una misma comunidad o sociedad. Existen múltiples tipos de relaciones sociales, algunas están ligadas al parentesco como el ámbito familiar, sin embargo, otras se rigen por otras características, como las relaciones de amistad.

Todas estas interacciones y tipos de relaciones acaban conformando nuestro “yo” individual. Como seres sociales, la socialización moldea nuestros cerebros e imprime con gran precisión patrones de pensamiento, normas y valores. En conclusión, nos otorga un prisma por el cual miramos e interpretamos el mundo.

Desde niños nos encontramos inmersos en este proceso de interacción con el mundo, como esponjas absorbemos información, y todo este proceso se da dentro de un contexto; escuela, familia, instituciones religiosas, clubs deportivos… y en todos estos lugares las relaciones de amistad con otras personas surgen de manera espontánea. Así pues, debemos entender que somos sistemas abiertos y desde que nacemos hasta que morimos el proceso de sociabilización, es decir, la entrada y procesamiento de datos y estímulos provenientes del entorno social nunca deja de moldearnos. De esta manera, la amistad y todo lo que ello conlleva como relación social nos hace ser quien somos, nos cambia de una manera dinámica.

La amistad en las Ciencias Sociales es considerada por lo tanto una construcción social, que a su vez es culturalmente moldeada. Es decir, que no tiene patrones fijos de funcionamiento y que varía en el tiempo y en el espacio. Lo que si que podemos afirmar es que el contenido y las formas en que se representa la amistad cambian según la estructura de la sociedad (clases sociales) y el plano cultural (normas y valores). Por tanto, como toda relación social las amistades también están sometidas a las estructuras sociales que la producen: el parentesco, el género, la edad y la clase social generan unos patrones que nos indican como y con quien deben ser estas relaciones. Estos factores, por tanto, configuran nuestro espacio social y cómo y con quien nos relacionamos.

PRINCIPIOS COMUNES DE LA AMISTAD

En primer lugar, debemos apuntar que son relaciones voluntarias, somos personas que eligen a sus amigos o amigas dentro de una gran gama de posibilidades. En segundo lugar, podemos decir que son relaciones igualitarias (en un plano formal) en la amistad no debe existir la jerarquía ni la autoridad, por tanto, predomina la reciprocidad.

En segundo lugar, su funcionalidad (es plurifuncional) y contiene aspectos emocionales como el afecto, y prácticos, como la ayuda. Todo esto la convierte en un vínculo interpersonal diferente al del parentesco.

LA AMISTAD GRUPAL


Además de las relaciones entre individuos existe la amistad grupal. Es decir, colectivos que forman sus agrupaciones en base a la amistad. La pertenencia a estos grupos es voluntaria, sin embargo, está condicionada por la edad, el género, la posición social, el lugar de origen o la ideología. Este tipo de agrupaciones tienen una fuerte influencia en cuanto a nuestra formación identitaria, generando lealtad, reciprocidad, confianza y un sentimiento de pertenencia a un colectivo diferenciado.

LA AMISTAD COMO RITUAL


Existen sociedades donde la amistad está reglamentada de una manera muy explícita, se entiende que hacia un amigo o amiga se debe dirigir un comportamiento moralmente bueno y, además, estas conductas formalizadas y específicas crean una gama dentro del ámbito afectivo “mejor amigo” “compradazgo” “amigo del corazón” son algunas expresiones que nos indican estas diferenciaciones.

De esta forma, la amistad que en primer lugar es un acto voluntario en forma de relación social se ritualiza y da lugar a un vínculo de larga duración, el cual, tiene una normas y valores concretos (relacionados con el buen trato, el amor y la reciprocidad) y por tanto, al igual que tiene leyes y valores simbólicos tiene penas y sanciones que en este caso son reales y pueden poner fin al vínculo.

La Amistad y su función en la sociedad.


-La amistad tiene un campo de actuación el cual abarca todas aquellas funciones que el parentesco o la familia no pueden hacer frente:
-Proporciona un alivio emocional fuera del ámbito del hogar.
-Genera una identidad dentro de un grupo (reconocimiento social).
-Incrementa las oportunidades sociales(solidaridad).
-Fortalece la comunidad.

LA AMISTAD EN LA ACTUAL SOCIEDAD CAPITALISTA

En la sociedad actual, liderada por la lógica económica y de mercado, las relaciones de amistad no escapan a la ideología hegemónica. Existe una mercantilización de las relaciones. 

Digamos que hay un mercado de la amistad y del amor en el que nos exponemos como productos, ejemplo de estos procesos los podemos observar a través de las redes sociales. La superficialidad es clara dentro de muchas de las lógicas que interactúan en la red social, esto nos aparta de la función natural de las relaciones sociales que es la de completarnos como individuos y sujetos. Debemos aprender a entablar relaciones duraderas y solidarias, comprensivas y tolerantes con la diferencia, buscando siempre la comprensión del otro para comprendernos mejor a nosotros mismos.

Con esto no queremos decir que las redes sociales sean malas para crear nuevos vínculos, son una herramienta más, posiblemente de las más poderosas que se ha tenido en cuanto a comunicación. No obstante, hay que huir de esas lógicas capitalistas que hemos interiorizado desde pequeños. Las cuales, priman la lógica coste-beneficio(cortoplacista)

En el plano de las relaciones esto se ve reflejado en nuestros comportamientos, solemos primar nuestros beneficios individuales, y por eso nos comportamos muchas veces de manera egoísta y claramente individualista. Esto es normal, los valores hegemónicos de nuestra sociedad son así. Las redes sociales funcionan dentro de esta concepción, como un mercado o un escaparate donde muchas veces solo podemos acceder a la impresión visual de una persona, esto nos conduce a juicios de valor superficiales de lógica coste-beneficio “no me interesa conocer a esta persona porque es fea, tiene sobrepeso,  no viste como yo, porque es impopular…”, una lógica que nos conduce en muchas ocasiones a realizar juicios rápidos, como si fuéramos una mercancía que no cumple con las propiedades/cualidades que el mercado ofrece. Pero, no somos mercancías, somos personas, y  la diversidad es la mayor de nuestras cualidades como especie. 

Asimismo, este contexto nos lleva muchas veces a realizar valoraciones injustas y estigmatizar a esa persona que tiene características que no entran dentro de los cánones de belleza, carácter, clase social o gustos aprobados por el "status quo". 

Por esto en estos tiempos tan convulsos donde las relaciones directas están sufriendo grandes restricciones, lo mejor que se puede hacer para seguir fortaleciendo nuestros lazos de amistad es a través de la conversación y la escucha. En mi opinión, es más satisfactoria una conversación mirando a los ojos de una persona que tener delante su foto de perfil.

Dedicado a mis amigos (los que lo hayan leído entero).

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Comentarios

  1. Gran análisis, aunque complejo lograr el cambio de la sociedad sino hay un interés de los grandes poderes económicos, que son los que implementan condiciones generales que impiden el movimiento social y obligan a tratar por medios ilegales , a tratar de alcanzar el bienestar que no se logra por los medios legales. #NoLoDudesMasHazlo

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  2. Interesante planteamiento. Dejar evidenciado que hoy la amistad, en muchas sociedades, está mercantilizada es aleccionador.

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