El trabajo asalariado capitalista: cambios y transformaciones actuales

 El trabajo asalariado capitalista: cambios y transformaciones actuales

Fuente: Wikimedia Commons. Licencia: CC-BY-SA-4.0

A lo largo de la historia de la humanidad la concepción de trabajo ha evolucionado y cambiado a la vez que lo hacían las relaciones sociales y, en general, la estructura social.

De esta manera, el trabajo como lo conocemos hoy en día tiene su origen en la revolución industrial y el surgimiento del sistema capitalista. No obstante, el trabajo asalariado está cambiando cada vez más, quedando la definición de trabajo capitalista asalariado tradicional obsoleta.

A continuación, procederemos a desgranar desde la sociología los principales fundamentos de la definición de trabajo asalariado capitalista y los factores que están propiciando un cambio en ella.

 

La definición de trabajo asalariado

La definición de trabajo asalariado capitalista se centra en 4 fundamentos principales:

-Es una actividad que se desarrolla en la esfera pública.

-En el trabajo asalariado se produce una mercancía con el objetivo de que la usen otras personas.

-El propio trabajo se vende como una mercancía.

-El trabajo es llevado cabo dentro de un tiempo concreto y buscando un rendimiento óptimo.

Estos principios surgen a la vez que la industrialización y la manera de entender el trabajo que tenía la burguesía industrial.

También, es cierto que muchos factores de los descritos siguen muy presentes. Sin embargo, los cambios sociales y económicos han propiciado que algunos de ellos se vean desfasados.

El sector sanitario es uno de los más importantes dentro del sector terciario y ha sido vital para poder hacer frente a la pandemia del COVID. Imagen libre de derechos

Un proceso fundamental que explica este contexto de cambio y redefinición del trabajo industrial asalariado es la terciarización de los países occidentales, donde el trabajo industrial ha dejado de ser la principal actividad en sustitución del sector terciario.

De este modo, dentro del sector terciario existen trabajos como médico/a, profesor/a, bombero/a, etc. Donde el rendimiento es difícil de medir, ya que son actividades que se rigen por otros objetivos diferentes al punto de vista únicamente económico.

Asimismo, las actividades excluidas del ámbito asalariado y mercantil están adquiriendo una mayor relevancia, llegando a cuestionar al trabajo mercantil y poniendo en duda la concepción capitalista de trabajo.

Un ejemplo de reivindicación de un trabajo considerado históricamente inferior al mercantil es el trabajo doméstico. De esta forma, que las mujeres se hayan introducido en el mercado laboral ha cambiado por completo la división sexual de trabajo, pues las mujeres han ido dejando de lado el trabajo doméstico que recaía históricamente sobre ellas, propiciando el surgimiento de la denominada crisis de los cuidados.

La crisis de los cuidados representa una doble problemática:

Por un lado, los varones no se han comprometido lo suficiente en la corresponsabilidad frente a las tareas domésticas.

Por otra parte, los servicios públicos en materia de cuidados y conciliación familiar se presentan como insuficientes. Esto ha propiciado que las mujeres sigan ocupándose en gran medida del ámbito de los cuidados generando la denominada doble jornada, ya que tienen que hacer frente a la jornada laboral y también al trabajo doméstico.

De este modo, la crisis de los cuidados ha sido el epicentro por el cual se ha empezado a revindicar la importancia del trabajo doméstico. Además, igualmente se han iniciado una serie de exigencias por parte de las mujeres y el movimiento feminista para proponer soluciones; una mayor implicación del hombre en las tareas del hogar y la exigencia de políticas de conciliación familiar serían ejemplos de esto.

Autor: Antonio Marín Segovia. Fuente: Flickr. Licencia: CC-BY-NC-ND 2.0

Otro tipo de trabajo excluido por la concepción de trabajo asalariado industrial que se está reivindicando son las tareas de voluntariado y solidaridad social

El mercado económico tiene abundantes defectos en cuanto a cubrir ciertas necesidades sociales que, en este caso, cada vez más se están haciendo frente a través del tercer sector (ONG), donde coexisten tanto el capital privado como público, pero predomina más el público (un 70% en 2016, en España).  

Lo cierto es que el trabajo de solidaridad social tiene un amplio margen de actuación, pues a partir de la crisis de 2008 y en las siguientes décadas la precariedad laboral y la desigualdad social en España y en la mayoría de países occidentales ha aumentado (también observamos esto en América Latina y EUA) y se ha incrementado aún más con la crisis del COVID.

El trabajo de economía sumergida también es otro tipo de trabajo que pone en entredicho la concepción de trabajo asalariado industrial. La Comisión Europea presenta datos de manera periódica sobre este tipo de economía en España, la cual oscila en una media del 28 y 23% del PIB en la última década.

 

Las transformaciones más recientes en el trabajo actual

Relacionado con todo lo descrito en los párrafos anteriores, existen 4 grandes transformaciones que se han llevado a cabo en las últimas décadas y que han afectado de manera fundamental a la definición de trabajo asalariado industrial.

La primera de ellas es la terciarización de las ocupaciones. En la actualidad, el sector servicios es el de mayor importancia en las sociedades occidentales. Además, las actividades que se hacen en el sector terciario no se acoplan de manera correcta a la definición clásica del trabajo mercantil. Para los trabajadores industriales lo que producían era una mercancía tangible dirigida a satisfacer la necesidad de un consumidor. Sin embargo, las profesiones del sector terciario como los profesionales intelectuales, los servicios educativos, de salud, etc. Alteran la definición clásica del trabajo al no estar sus actividades enfocadas directamente a producir una mercancía tangible dirigida al consumo, sino en dar un servicio o cubrir una necesidad que en muchos casos no tiene por qué ser material.

En segundo lugar, nos encontramos con la difusión de las nuevas tecnologías, algo que ha propiciado el surgimiento de la sociedad del conocimiento la información y el aprendizaje. Un proceso que ha propiciado nuevas formas de trabajo o empleo como el teletrabajo.

En tercer lugar, se encuentran los cambios en las pautas de contratación, este proceso se ve reflejado en una flexibilidad laboral que se plasma en el aumento de contratos temporales a tiempo parcial, los cuales han roto con la preponderancia de los contratos fijos en el mercado de trabajo. 

De esta manera, se ha producido un cambio en el que se observa como los contratos indefinidos y de jornada completa están siendo sustituidos por contratos temporales y de media jornada, generando un mercado laboral más heterogéneo y provocando un aumento de la inestabilidad laboral.

Cartel promocional de la película SORRY WE MISSED YOU, la cual trata en profundidad la flexibilidad laboral y las consecuencias negativas de los cambios en el mercado de trabajo actual. Extraído de:www.filmaffinity.com


En cuarto lugar, nos encontramos con un cambio en las figuras hegemónicas del arquetipo de trabajador. Anteriormente, el trabajador asalariado a cargo de un empleador era lo general, a día de hoy, la idea de trabajo independiente, del trabajador que trabaja por cuenta propia, parece que va cogiendo fuerza: el "emprendedor" freelance es un ejemplo de las inercias laborales que parecen proyectarse hacia el futuro en este mercado de trabajo neoliberal e hiperflexibilizado.

 

La crisis de los valores en el trabajo asalariado

La crisis actual de la definición de trabajo tiene que ver con la pérdida de los valores éticos que tradicionalmente se han visto vinculados al trabajo. La ética laboral reconocía y aseguraba una mejora social progresiva a las personas con un trabajo asalariado.

No obstante, hay dos tendencias actuales en el mercado del trabajo que ponen en duda estas premisas. En particular, se trata del desempleo y del crecimiento de los trabajadores con bajos salariaos.

Por un lado, el desempleo indica que hay un número importante de ciudadanos que no pueden acceder al ámbito laboral, aunque lo deseen, siendo esto una causa de exclusión social.

Por otro lado, en referencia al crecimiento de los trabajadores con bajos salarios nos encontramos con que la problemática es aún más evidente. España tiene una tasa de trabajadores pobres del 13,1 % (2015), esto lo sitúa en uno de los países con la tasa mas elevada, estos trabajadores tienen unos ingresos que los sitúan por debajo del umbral de pobreza, incluso aunque estén trabajando.

La película Nomadland explora la vida de algunas personas que han optado por un estilo de vida nómada en Estados Unidos después de la crisis de 2008

En definitiva, el trabajo asalariado y los valores que fomentaban su concepción como la relación directa entre esfuerzo y recompensa plasmada en una mejora progresiva en la calidad de vida, así como la seguridad de garantizar unas condiciones materiales dignas se van desvaneciendo, dejando a la noción de trabajo en un campo difuso lleno de incertidumbre y de precariedad para todas y todos los trabajadores.


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